Los argentinos y el dinero: claves para entender ese vínculo

Dólar, ahorro y deudas aparecen como cuestiones centrales a la hora de definir la conducta de los argentinos con sus finanzas personales. El rol de la educación financiera y el riesgo del sobreendeudamiento.
La adicción al dólar, la desconfianza con el peso, las dificultades para el ahorro y el riesgo siempre presente de caer en deudas imposibles de pagar son algunas de las características que reflejan el comportamiento de los argentinos con sus finanzas.
Así lo estimó Nicolás González, contador, docente universitario y director del programa de educación financiera El ABC de tu dinero, en una nota con el programa AM, del Canal Somos, de Flow.
“Tenemos un vínculo muy atado a la memoria episódica: buscamos episodios del pasado y tendemos a repetir conductas. Pero básciamente tenemos adicción al dólar, comprando cuando está bajo y también cuando está alto y justificando ambas decisiones; somos una sociedad que no tiene confianza desde hace décadas en su propia moneda; somos ansiosos y nos cuesta mucho ahorrar”, sostuvo el especialista, docente de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
González también admitió que los argentinos “somos hoy bastante cuidadosos a la hora de tomar decisiones de consumo, aunque estamos en un país al que le falta un plano de mediano y largo plazo en muchos aspectos y el financiero no puede ser la excepción”.
La educación financiera
El ABC de tu dinero es una iniciativa que empezó hace más de diez años en escuelas secundarias de Mar del Plata y que después se fue ampliando a áreas de recursos humanos de empresas.
El nacimiento de este programa, explicó González, es que “muchas veces la educación financiera está demasiada asociado a las inversiones, pero cuando tomamos decisiones desarticuladas, sin considerar –por ejemplo- el riesgo del endeudamiento, terminamos pagando las consecuencias en un país demasiado brutal en cuanto a las dificultades para levantarse y volver a empezar”.
En esa línea, advirtió por el sobreendeudamiento de los trabajadores, porque eso significa, dijo, “embargos, presión de las empresas de cobranza. Nos parece que eso es un disparador para trabajar con educación financiera, más allá de las inversiones, que es el tema que más atrae”.
Mercado cripto como instrumento de ahorro
Por otra parte, González hizo referencia a un instrumento de inversión sofisticado, que es el mercado de las criptomonedas. En ese sentido, comentó que esa alternativa financiera “está en una fase de resistencia a ver cuál es su piso. Hace unos meses, Bitcoin cotizaba a U$S 120.000 y hoy está casi a la mitad. Eso implica que hubo gente que vio un proceso muy significativo de deterioro de sus ahorros”.
Si bien se autocalificó de escéptico con respecto a las criptomonedas como instrumento de ahorro, señaló que todas las sociedades están dispuestas a dar saltos para conocer, como en este caso, una nueva alternativa de inversión, que hasta ahora es algo más propio de un segmento joven con un perfil tecnológico.
La crisis del sistema previsional
González también explicó la crisis que atraviesa el sistema previsional solidario, no solo en la Argentina, sino a nivel mundial. Y dio ejemplos de cómo algunos países decidieron enfrentar esa situación.
“En general, a nivel mundial, los sistemas previsionales tienen un fuerte componente solidario. Esto significa que los más jóvenes sostienen las prestaciones que van a recibir aquellos que se jubilan. Es un sistema que funciona desde hace mucho tiempo, pero los cambios demográficos vinculados con la longevidad, la informalidad laboral, hacen que los sistemas solidarios atraviesen una crisis severa”, puntualizó.
Y añadió que la relación entre trabajadores activos y pasivos “se deterioró enormemente y hoy la realidad es que el sistema requiere reformas. Y como siempre, la Argentina es un capítulo aparte. Es un país que ha venido acumulando parches de todo tipo, con un nivel de litigiosidad fuera de lo común y una informalidad muy grande".
Por caso, comentó que Alemania instaló recientemente un sistema de pensión anticipada, un mecanismo a través del cual el Estado le va a depositar 10 euros mensuales en una cuenta a niños de entre 6 y 18 años. Ese dinero se irá acumulando, más intereses. A partir de los 18 años el Estado deja de aportar y quedará en manos de ese adolescente el hecho de seguir efectuando aportes, que recién van a estar disponibles para esa persona a sus 67 años, cuando se jubile.
“Después hay muchos países que más allá de extender la edad jubilatoria, están favoreciendo sistemas de planes de ahorro que complementen la jubilación”, concluyó.