Residentes del Posadas advierten que continuarán con medidas de fuerza

Los médicos de ese emblemático hospital se quejan de las condiciones de precariedad en las que tienen que ejercer su trabajo. Y cuestionan al Gobierno nacional por el desfinanciamiento de la salud pública.
Los residentes del Hospital Posadas decidieron darle impulso a una lucha gremial en busca de mejorar los magros ingresos que perciben, en sintonía con sus compañeros del Garrahan, y a la vez intensificaron sus cuestionamientos al Gobierno nacional por su actitud frente a la salud pública.
Juan Pablo Elía, residente de emergentología del Posadas, explicó que el sector público de la salud “hace que el sistema de residencias, que de por sí es muy exigente, sea todavía más difícil de llevar por la carga de trabajo, la cantidad de pacientes, las limitaciones y, también, por el salario que percibimos, que últimamente es bastante escaso”.
Elía, que cursa el cuarto y último año de su residencia, percibe un salario de $980.000, el monto más alto que puede percibir un residente. Frente al conflicto, la dirección del Posadas ofreció un bono no remunerativo de $300.000 mensuales para todos los residentes, pero hasta el momento ese beneficio no se formalizó.
“Hasta ahora no hay ninguna comunicación formal, solo un compromiso verbal del hospital que en los últimos días viene mostrando cierta predisposición al diálogo. Evidentemente hay cierta voluntad de ceder en parte frente al reclamo de los residentes, lo cual lleva implícito de que nuestro sueldo es insuficiente”, sostuvo Elía.
"No abandonamos la lucha"
En declaraciones al programa El Consultorio, de Canal 7 Somos, de Flow, el profesional aseguró que, a pesar de esa oferta, “no bajamos las banderas y no abandonamos las medidas de lucha, porque hasta ahora no sabemos qué es lo que finalmente va a pasar. Nadie nos asegura nada”.
También comentó que a cambio de esos $300.000, la dirección del hospital les exigió a sus residentes que no concretaran el paro que tenían programado para la segunda semana de junio, “porque si no lo hacíamos peligraba este supuesto bono e incluso nos iban a aplicar posibles sanciones”, alertó.
Y destacó que más allá de la situación actual del sistema público de salud, para Elía ese sector “es un orgullo nacional. Por eso me gustaría seguir trabajando acá o en algún otro hospital del Estado”.
Por su parte, la jefa de residentes del Posadas, Ana Uribe, defendió la protesta al sostener que “tenemos la convicción de que estamos defendiendo algo que corresponde defender”.
“Siendo residentes, nuestro trabajo diario es lo que nos permite avanzar profesionalmente. Entonces, este conflicto nos saca de lugar, pero estamos convencidos que esta es la manera de evitar que se pierdan las residencias”, enfatizó, en diálogo con El Consultorio.
Uribe, que como jefa percibe un haber mensual de $1.050.000 millón, advirtió además que “hay muchos profesionales que se están recibiendo y no elijen la residencia como instancia de formación a raíz de los bajos salarios. Y eso va a ser un problema a futuro, porque la calidad de atención podría ser muy baja”.